EL MANEJO DE LAS PATALETAS EN LOS NIÑOS

La preocupación de los padres de hoy es como manejar las pataletas, rabietas o berrinches de sus hijos; estas ya han ido mutando y cada vez son más sutiles y creativas, se han convertido en un misterio y en muchas ocasiones se quedan en los niños a pesar de las acciones que hemos tomado para combatirlas.

 

 

Hace tiempo en un programa de modificación de conducta, le sugerí a los padres de un paciente ignorar su berrinche, no prestar ninguna atención, dejar que pasara y luego dar una consecuencia por la conducta, la pareja decidida a modificar esta conducta, ignoró la pataleta de su hijo que estando en un supermercado se tiró al piso, lloro y grito, en su afán de ignorarlo siguieron caminando sin mirarlo y cuando habían dado 20 pasos, el niño dejo de llorar se puso de pie, camino hasta el lugar donde se encontraban sus padres y estando a su lado se volvió a tirar al piso y empezó nuevamente a gritar y llorar.

 

 

Lo anterior es una muestra clásica de aprendizaje por consecuencias, en el caso de la pataleta, la consecuencia que busca el niño es la atención de los padres o las personas que están al rededor para conseguir lo que quiere, es por esto que el mejor manejo es no mostrar ninguna atención y esto quiere decir no regañar, castigar, hablar, mirar o pegar en el momento de la pataleta, cuando se da atención por sutil que sea, se convierte en un refuerzo que le damos a la conducta y esta se establece con más fuerza consiguiendo un patrón de conducta infantil donde el sujeto aprende que las cosas se consiguen de esa forma.

 

 

Yo entiendo que los padres nos sentimos mal cuando escuchamos el llanto de nuestros hijos y más cuando este se acompaña por gritos y movimientos físicos en lugares públicos o alrededor de más personas, esto es como si retumbara en nuestra cabeza y corazón, nos duele y pensamos que la gente nos va a juzgar por nuestra forma de actuar, a pesar de esto debemos hacerlo si queremos cambiar la conducta en los hijos. Siempre, sin excusas debemos ignorar la conducta de pataleta hasta que el niño se calme, cuando esté calmado debemos dar una consecuencia negativa como quitar algo que le guste o dar un tiempo fuera y luego siempre se debe retroalimentar llevando al niño a una reflexión donde reconozca que su conducta fue negativa y dando siempre la posibilidad de cambio, planteando en familia la conducta positiva alternativa, que es la contraria a la que fue utilizada como respuesta (pataleta).

 

 

A veces las pataletas mutan o se acompañan de otras respuestas como quedarse sin respirar, golpearse, ponerse morado y hasta vomitar, todas estas respuestas en los niños aumentan la ansiedad de los padres y complican el proceso de modificación, debemos pensar que nuestros hijos son sujetos activos que pueden lograr un equilibrio y entienden cuando regular su conducta para no hacerse daño, solo quieren llamar nuestra atención y de forma natural utilizan las herramientas (cuerpo) que tienen a su disposición.

 

 

Siempre es importante recordar que nuestros hijos no son malos ni hacen esto con mala intensión solo que en estos casos debemos enseñarles a entender sus conductas y elegir siempre las positivas.

 

 

Articulo en Periódico:

http://www.cronicadelquindio.com/noticia-completa-titulo-el_manejo_de_las_pataletas_de_los_nios-seccion-la_general-nota-73499

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